Una posible acción rusa limitada podría poner a prueba algo más que la defensa militar de la OTAN: su cohesión, credibilidad y capacidad de responder ante la ambigüedad.
La Doctrina Karaganov redefine la disuasión nuclear al comprimir el tiempo de decisión a 180 segundos, donde la incertidumbre puede ser más decisiva que el arsenal.