El Ártico se calienta cuatro veces más rápido y alberga grandes reservas de energía. Pueblos Inuit, Sami y Nenets defienden su territorio, cultura y derechos frente a la extracción y el cambio climático.
El Ártico se ha convertido en un foco geopolítico y económico. El deshielo de sus tierras abre rutas y expone recursos energéticos y metales raros.