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01 Oct
01Oct

Diversificar socios, fortalecer capacidades propias y equilibrar eficiencia, resiliencia y autonomía redefine el desafío europeo.

Geoeconomía

Europa enfrenta un dilema que va mucho más allá del comercio: reducir su dependencia de China sin quedar atada a otro proveedor dominante. Entre alianzas, cadenas de suministro y capacidades propias, Bruselas debe encontrar un equilibrio capaz de preservar la eficiencia económica, fortalecer la resiliencia y ampliar su margen de decisión estratégica.


Ilustración sobre cómo los recursos ocultos reconfiguran la geopolítica del siglo XXI.

El dilema alianza-dependencia

Europa puede intentar reducir su dependencia de China mediante una mayor cooperación con Estados Unidos, Japón, Corea del Sur, India, Australia, Canadá y otros socios.

Pero, ¿Europa puede aumentar su autonomía si sustituye una dependencia por otra? Para responder hay que diferenciar entre alianza y dependencia.

Una alianza puede fortalecer la autonomía cuando proporciona alternativas y capacidades que un actor no posee. Pero si Europa carece de capacidad propia y simplemente cambia de proveedor dominante, la estructura de vulnerabilidad puede persistir. Por eso el objetivo europeo debería ser una red diversificada de relaciones y no la sustitución de un centro por otro.

La autonomía estratégica no es elegir entre Washington y Pekín, es disponer de suficiente capacidad propia para poder relacionarse con ambos sin que uno determine unilateralmente las opciones del otro.


La dimensión asiática

He aquí una paradoja. Si Europa desvía sus importaciones hacia otros países asiáticos, estos pueden incrementar sus importaciones desde China para fabricar los productos que venden a Europa.¹⁰ Así, Europa reduciría su dependencia directa, pero China podría aumentar su centralidad dentro de la red regional. 

Por lo tanto; diversificación comercial no es lo mismo que diversificación estratégica. Este punto revela que las cadenas de valor tienen una dimensión geopolítica propia. Una economía puede aparentar independencia de China desde el punto de vista de sus importaciones directas, pero puede seguir vinculada a ella mediante proveedores intermediarios.

La geopolítica del siglo XXI no se encuentra únicamente en las fronteras, también se esconde dentro de las cadenas de suministro.


El dilema europeo: eficiencia, resiliencia y poder

Europa se encuentra ante tres objetivos que no siempre se pueden maximizar. 

  1. Eficiencia económica. Comprar al proveedor más competitivo reduce costes.
  2. Resiliencia. Diversificar proveedores y mantener capacidades redundantes reduce las interrupciones.
  3. Autonomía estratégica. Disponer de alternativas aumenta la capacidad de decisión.

El problema es que maximizar uno puede reducir otro. La eficiencia favorece la concentración cuando existen economías de escala. La resiliencia, la diversificación; y la autonomía, la capacidad propia.

¿Qué nivel y tipo de dependencia es compatible con la autonomía estratégica europea? La pregunta permite escapar tanto del optimismo ingenuo de la globalización como de la ilusión de la autosuficiencia.


Escenarios estratégicos

La evolución de la relación UE-China puede analizarse mediante tres escenarios.

Escenario de continuidad: Europa logra mantener una profunda interdependencia con China y reduce solamente algunas vulnerabilidades. Esta posibilidad conserva importantes ventajas económicas, pero deja expuestas determinadas cadenas críticas.

Escenario de-risking estratégico: Europa diversifica proveedores, desarrolla capacidades propias, fortalece su industria y mantiene relaciones comerciales con China. Este planteamiento es el que mejor corresponde a la estrategia oficial europea.¹² ¹³ Pero, su principal dificultad reside en el coste y el tiempo necesario para reconstruir capacidades.

Escenario de desacoplamiento: Europa intentaría reducir drásticamente sus vínculos económicos con China. El principal problema sería que la profundidad de la interdependencia haría que la sustitución sea costosa y lenta. Además, una relocalización generalizada no garantiza por sí misma una mayor resiliencia.¹⁴ El desacoplamiento tampoco eliminaría las dependencias; podría desplazar algunas hacia otros actores.


Análisis completo:

0. Interdependencia y poder: China, Europa y los desafíos estratégicos actuales

I. Cadenas globales: vulnerabilidad, poder e interdependencia económica mundial

II. Materias primas: la dependencia oculta que condiciona el futuro europeo

III. ¿China depende de Europa o está cambiando el equilibrio económico?

IV. La dimensión estadounidense: reducir una dependencia sin crear otra.

V. Hacia una autonomía estratégica basada en resiliencia.



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