Análisis predictivo
El escenario de un colapso del gobierno cubano tendría repercusiones inmediatas en la dinámica migratoria y, por ende, en la seguridad fronteriza de México y Estados Unidos. Los expertos señalan que la crisis actual en Cuba ya genera presiones migratorias que podrían escalar hacia un éxodo masivo en caso de un derrumbe político definitivo.

Agentes de seguridad de México y Estados Unidos vigilan una zona fronteriza mientras un grupo de migrantes espera ser procesado.
• Precedente histórico: El Mariel Boatlift de 1980 mostró cómo un colapso parcial del control estatal puede desencadenar la salida de cientos de miles de personas en poco tiempo.
• Ruta actualizada: A diferencia de los años 80 y 90, hoy la mayoría de los migrantes cubanos no llegan directamente a Florida en balsas, sino que vuelan o navegan hacia Centroamérica y luego atraviesan México para intentar ingresar a EE. UU.
• Impacto en México: Un colapso aceleraría este patrón, presionando las capacidades de albergue, seguridad y gestión migratoria en estados como Chiapas, Tabasco y Veracruz, además de saturar la frontera norte.
• Incremento de flujos irregulares: La Patrulla Fronteriza ya enfrenta un aumento de migrantes cubanos en los últimos años. Un colapso podría multiplicar estas cifras y generar tensiones políticas internas en EE. UU.
• Dimensión política: Washington podría endurecer medidas de control y presionar a México para reforzar su frontera sur, replicando esquemas de cooperación como los aplicados frente a la migración venezolana.
• Riesgo de infiltración criminal: En escenarios de colapso, redes de tráfico humano y narcotráfico suelen aprovechar el caos para expandir operaciones, lo que incrementa la percepción de amenaza a la seguridad nacional estadounidense.
• México como amortiguador: Se vería obligado a negociar con EE. UU. mecanismos de contención y asistencia humanitaria, lo que podría tensar la relación bilateral si Washington exige mayor control migratorio.
• Caribe y Centroamérica: Países como Panamá y Honduras también se convertirían en corredores de tránsito, generando un efecto dominó en la región.
• Geopolítica hemisférica: El colapso abriría espacio para disputas de influencia: EE. UU. buscaría evitar una crisis humanitaria en su frontera, mientras actores como Rusia o China podrían intentar mantener presencia en la isla para no perder un aliado estratégico.
| Escenario | Consecuencia para México | Consecuencia para EE. UU. |
| Éxodo masivo inmediato | Saturación de rutas migratorias y presión sobre recursos humanitarios | Crisis política interna y endurecimiento de políticas fronterizas |
| Colapso gradual con represión | Migración sostenida pero menos explosiva; tensiones sociales en el sur | Incremento constante de entradas irregulares; presión diplomática sobre México |
| Transición negociada | Menor impacto migratorio; oportunidad de cooperación regional | Posibilidad de normalizar relaciones con Cuba y reducir presión fronteriza |
Un colapso del gobierno cubano no sería un fenómeno aislado: tendría un efecto dominó en la seguridad fronteriza de México y Estados Unidos, principalmente a través de un éxodo migratorio que pondría a prueba la capacidad de gestión y cooperación bilateral. Para México, el reto sería doble: contener los flujos en su frontera sur y negociar con Washington sin comprometer su soberanía. Para EE. UU., el desafío radicaría en equilibrar la seguridad nacional con la gestión humanitaria de una crisis migratoria de gran escala.
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