El mundo volvió a mirar hacia el Estrecho de Ormuz, donde se cruzan las ambiciones estratégicas de Estados Unidos, Israel e Irán. Pero la pregunta de fondo no es si la guerra se expandirá en Oriente Medio. La verdadera cuestión es otra: ¿estamos ante el momento en que la geopolítica del petróleo vuelve a dictar el destino de la economía mundial?