México no debe elegir entre EEUU y China. Su autonomía se construye gestionando la interdependencia asimétrica, diversificando vínculos y convirtiendo su posición en poder de negociación soberano.
El Canal de Panamá es el epicentro de una disputa de poder global. Analizamos cómo la retórica nacionalista de Estados Unidos y la creciente presencia económica de China ponen a prueba la soberanía panameña y la estabilidad del comercio mundial en un escenario de incertidumbre climática.