La revisión del T-MEC trasciende el comercio: revela cómo Estados Unidos utiliza la integración económica como instrumento de poder en un nuevo orden geoeconómico.
La recesión que no ocurrió dio paso a una nueva etapa de regionalización estratégica, nearshoring y competencia geoeconómica entre EE.UU. y China.
El nuevo TLCUEM redefine la competencia geopolítica entre Europa, Estados Unidos y China por el control estratégico de México y Norteamérica.