La revisión del T-MEC trasciende el comercio: revela cómo Estados Unidos utiliza la integración económica como instrumento de poder en un nuevo orden geoeconómico.
El verdadero recurso estratégico del siglo XXI podría encontrarse bajo tierra. Miles de acuíferos transfronterizos almacenan reservas de agua que atraviesan fronteras sin reglas claras de explotación.