La Eneida — Eneas, tu destino es flecha que Roma clavó en la historia.
El deber te encadena, pero el sabio elige su camino.
Murallas, arcos de triunfo y bustos de césares: el arte fue testigo y cómplice del poder.
Cada columna, una promesa de eternidad; cada relieve, batalla convertida en mito.
El imperio grabó su gloria en piedra, pero la virtud no necesita ser esculpida para existir.