Actualización estratégica
Dos años después de que el sistema internacional diera señales de una fragmentación irreversible, la geopolítica de 2026 se define no por la búsqueda de un nuevo equilibrio, sino por la gestión de una fricción permanente. Lo que en 2023 se proyectaba como una transición hacia la multipolaridad, hoy se ha consolidado como un sistema de bloques asimétricos, donde la interdependencia económica —antes garante de la paz— se ha transformado en la principal herramienta de coerción estatal.

En lugar de un mundo bipolar, vivimos una policrisis con militarización de suministros, carrera armamentista en IA y el auge de los BRICS+.
El actual escenario global ha superado la dicotomía de la Guerra Fría. No nos enfrentamos a un mundo bipolar ideológico, sino a una policrisis estructural donde convergen tres fenómenos disruptivos: la militarización de las cadenas de suministro, la carrera armamentista por la supremacía en Inteligencia Artificial y la consolidación de los BRICS+ como un ecosistema financiero y político paralelo al eje transatlántico.
Este reporte actualiza las premisas de nuestra publicación original de 2023, analizando cómo la "tormenta perfecta" ha evolucionado hacia un nuevo realismo transaccional. En las siguientes líneas, examinaremos por qué la soberanía tecnológica es hoy el nuevo estándar de poder nacional y cómo las potencias medias —el llamado Sur Global— están redefiniendo el arbitraje internacional, obligando a las potencias tradicionales a renegociar los términos de una estabilidad global que ya no es dictada desde un solo centro de mando.
El orden mundial ya no se está reconfigurando; ha sido reconfigurado. Bienvenidos a la era de la multipolaridad competitiva.
Si en 2023 hablábamos de una "fase de transición", en 2026 el diagnóstico es la cristalización de bloques. El orden liberal internacional ha sido sustituido por una arquitectura de seguridad y comercio basada en el realismo transaccional. La interdependencia, antes vista como una salvaguarda contra la guerra, es ahora utilizada como un arma (weaponized interdependence).
La disputa por la hegemonía ya no se mide solo en PIB, sino en soberanía tecnológica.
El bloque BRICS+, tras su expansión en 2024-2025, ha dejado de ser un foro de discusión para convertirse en un mecanismo de arbitraje paralelo.
El conflicto en Ucrania y las tensiones en el Indo-Pacífico han forzado un rearmamento global no visto desde la Guerra Fría.
Es imperativo transitar del concepto de "Multipolaridad Cooperativa" al de "Multipolaridad Competitiva".
El mundo de 2026 es un sistema de "No Alineamiento Activo" para las potencias medias y de confrontación sistémica para las grandes potencias. La estabilidad ya no depende de la ausencia de conflicto, sino de la capacidad de los actores para gestionar la volatilidad permanente sin llegar a la ruptura total de los flujos de energía y datos.
Geopolítica Digital
Análisis de Estrategia Global e Inteligencia Geopolítica
"Anticipando el tablero mundial, un movimiento a la vez”